Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional (FN, extrema derecha), pide la convocatoria de un referéndum nacional para preguntar a los franceses si desean salir o continuar dentro de la zona euro y la Unión Europea (UE).

Marine Le Pen pide un referéndum nacional contra el euro y la UE

Internacional afp

Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional (FN, extrema derecha), pide la convocatoria de un referéndum nacional para preguntar a los franceses si desean salir o continuar dentro de la zona euro y la Unión Europea (UE).
Marine Le Pen lanza con esa campaña anti europea su larga marcha personal de las elecciones municipales del 2014, esperando que la extrema derecha francesa se beneficie de las llamaradas anti europeas que proliferan por toda Europa.
La extrema derecha francesa está en buena posición electoral para conquistar algunas grandes o medianas ciudades de provincias en las elecciones municipales de la primavera del 2014.
La presidenta del FN ya hizo campaña contra el euro, recalamando la salida de Francia de la UE, durante la campaña de las elecciones presidenciales del 2012, cuando consiguió 6.421.426 votos (el 17,90 % de los votos emitidos en la primera vuelta), situándose en tercer puesto, tras François Hollande y Nicolas Sarkozy.
Diez meses más tarde, Marine Le Pen se ha consolidado como gran figura política nacional. Según un sondeo publicado por el semanario Le Journal du Dimanche, ella es la segunda mujer preferida por los franceses, tras Christine Lagarde, directora general del FMI, que es la mujer más popular de Francia, trabajando en Washington, tras haber sido ministra de Economía de Nicolas Sarkozy.

Proyecto apocalíptico

Al frente del tercer partido nacional, segunda mujer más popular de Francia, Marine Le Pen espera conquistar nuevos electores haciendo campaña contra el euro, contra la UE, exigiendo al presidente de la República la convocatoria de un referéndum nacional sobre una eventual salida de Francia de la UE.
Se trata de un proyecto apocalíptico con muy pocas posibilidades de hacerse realidad. Pero puede calar muy hondo entre los franceses más modestos, con menos formación y más afectados por la crisis.

Fuente :
Día 04/03/2013 - 12.35h