De nuevo, seis agentes de la Policía Nacional han resultado heridos después de que un grupo de violentos antisistema les propinaran una paliza, con todo tipo de armas, en uno de los vestíbulos de la estación de Metro de Cuatro Caminos, confirma la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Los hechos ocurrieron ayer, domingo, a la una de la madrugada. Cinco agentes han tenido que recibir la baja médica, según fuentes policiales

Brutal ataque de medio centenar de antisistemas según testimonios la mayoria venian de Barcelona a seis policías

Día 05/02/2013 - 01.17h
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Los agentes resultaron heridos y 18 radicales detenidos en el metro de Cuatro Caminos el domingo de madrugada

Brutal ataque de medio centenar de antisistemas de Barcelona a seis policías
De nuevo, seis agentes de la Policía Nacional han resultado heridos después de que un grupo de violentos antisistema les propinaran una paliza, con todo tipo de armas, en uno de los vestíbulos de la estación de Metro de Cuatro Caminos, confirma la Jefatura Superior de Policía de Madrid. Los hechos ocurrieron ayer, domingo, a la una de la madrugada. Cinco agentes han tenido que recibir la baja médica, según fuentes policiales.
Se acercaba la hora del cierre de Metro cuando un grupo de entre 50 y 70 individuos de apariencia «punkie» se adentró en la estación de Cuatro Caminos que se ubica en la avenida Reina Victoria, 1, perteneciente al distrito de Chamberí. Procedieron a saltarse uno a uno los tornos bajo la atenta mirada de un vigilante de seguridad. Este avisó a la Policía Nacional. Rápidamente se presentó en el lugar un indicativo. En cuanto los agentes bajaron al suburbano, el multitudinario grupo les esperaba con tono desafiante y preparado con un bate, puños americanos y navajas.

Bate, navajas y puños

Los infractores rodearon a los policías y sin dudarlo ni un momento les propinaron, entre insultos, una paliza utilizando todas sus armas e incluso un monopatín que llevaba uno de ellos. En medio de la contienda, los agentes pidieron refuerzos. Cuando llegó la ayuda pudieron detener a 18 de los asaltantes. El resto, escapó. Seis agentes tuvieron que ser atendidos en un centro médico por contusiones y heridas de diversa índole. Las fuentes consultadas no pudieron confirmar el estado de gravedad.
Según detalla la Policía Nacional, los detenidos son «violentos antisistema pertenecientes al movimiento “okupa”. Provenían de diferentes ciudades de todo el territorio nacional, pero principalmente de Barcelona. Se incautaron navajas, puños americanos y un bate». «La seguridad en esta estación es ínfima y es una zona bastante conflicitva. Siempre hay problemas con los los latinos y con los “punkies”», detallaron trabajadores del suburbano.
La Policía Nacional investiga lo ocurrido. Se desconoce si este grupo provenía de la protesta que aconteció en Génova y que discurrió hasta el Congreso de los Diputados durante la noche del sábado, tras la comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en la sede de los populares.

Otros asaltos

Esa medianoche también hubo un detenido de 39 años en las inmediaciones de la Puerta del Sol. Se le acusa de los delitos de atentado contra la autoridad y resistencia. El delincuente no contaba con antecedentes.
En Barcelona opera un grupo radical de antisistema que ha crecido en adeptos en los últimos años, sobre todo desde que surgió el movimiento del 15-M. En la Ciudad Condal se refieren a ellos como «terroristas de baja intensidad». Desde el año pasado, su actividad ha ido in crescendo protagonizando actos vandálicos de diversa índole en las manifestaciones y diferentes huelgas: quemas de contendores, destrozos en establecimientos y ataques a las Fuerzas del Orden.
Las hechos en los que policías se convierten en víctimas se repiten de forma preocupante. Hace unas semanas este diario publicaba las imágenes de cómo dos agentes de la comisaría de Carabanchel recibían una paliza por parte de una familia de etnia gitana residente en el barrio de Alto de San Isidro. Los hechos se remontaban a 2011. El pasado 25 de septiembre, los policías pertenecientes a la Unidad de Intervención Policial (UIP), eran atacados con el lanzamiento de botellas, tornillos, cristales y «casi 300 kilos de piedras» por parte de radicales en la cita de «Okupa el Congreso». En la manifestación de los mineros del 12 de julio de 2012, las escenas eran similares. Siempre los mismos: los radicales que revientan y generan disturbios en cualquier protesta.