Sin dificultad, las tropas francesas y malienses continúan avanzando hacia el norte del país mientras los islamistas empiezan a abandonar las ciudades más importantes. Al tomar la localidad de Hombori, situada 200 kilómetros al oeste de Gao

Las tropas avanzan hacia el norte de Malí

La ONU pide ayuda urgente para los 400.000 refugiados de la guerra


Soldados de Chad forman ante sus vehículos blindados en Niamey (capital de Níger), a la espera de su traslado a Malí. / BOUREIMA HAMA (AFP)
Sin dificultad, las tropas francesas y malienses continúan avanzando hacia el norte del país mientras los islamistas empiezan a abandonar las ciudades más importantes. Al tomar la localidad de Hombori, situada 200 kilómetros al oeste de Gao, aún en manos de los fundamentalistas, los militares gubernamentales no encontraron rastro del enemigo, dijeron testigos y fuentes oficiales. La aviación ha golpeado Gao desde que empezó la operación armada y París cuenta con que en la ofensiva de la infantería contra una de las principales ciudades del norte colaboren soldados de Chad y Nigeria. Para entorpecer ese avance desde Níger, grupos de islamistas dinamitaron este viernes un puente en Tassiga.
Tras un año de conflicto y dos semanas de guerra en Malí, más de 400.000 personas se han visto forzadas a dejar sus casas y a buscar refugio en otros lugares. ACNUR, la oficina de la ONU encargada de los refugiados, reclamó ayuda urgente y afirmó que hay 240.000 desplazados en el interior (50.000 de ellos en Bamako) y 150.000 en países del Sahel (Níger, Burkina Faso, Mauritania), una de las zonas más pobres del mundo. Los desplazados que cruzan las fronteras denuncian el secuestro de niños para alistarlos en las filas rebeldes y la confiscación de vehículos, lo que obliga a los refugiados a recorrer grandes distancias a pie o en burro.
ACNUR reclamó a los países ricos que asistan a los Estados vecinos de Malí, afectados por la sequía y la hambruna, para que puedan hacer frente a “la llegada continuada de miles de refugiados aterrorizados, traumatizados y desamparados, en su mayoría mujeres y niños”. Según la portavoz de ACNUR Melissa Fleming, la agencia pidió el año pasado 94,9 millones de euros para sus operaciones en Malí, pero solo ha recibido el 60% de esta cantidad.
Fleming afirmó que las personas que huyen del norte ofrecen “relatos preocupantes de atrocidades cometidas por los rebeldes vinculados a Al Qaeda”. Un vecino de Gao relató que los rebeldes se apoderaron de las medicinas del hospital y que vio cómo una mujer era ejecutada por no mostrar lo que llevaba en su bolso. Entre las razones que esgrimen los refugiados para huir, en especial los tuaregs y los árabes, está el miedo a “ser confundidos” con los rebeldes, así como la presencia de “bandidos y milicias de otros grupos étnicos”, dijo ACNUR.
Pero las tropas regulares también han perpetrado crímenes. O así lo cree el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que ha enviado una carta a los 15 miembros del Consejo de Seguridad en la que expresa sus dudas sobre el respeto de los derechos humanos en el Ejército maliense.

Petición de ayuda africana para el despliegue

El Consejo de Paz y Seguridad (CPS) de la Unión Africana (UA) ha pedido este viernes en un comunicado que se revise el "concepto operativo" de la Misión Internacional de Apoyo a Malí (MISMA, en sus siglas francesas) para aumentar sus efectivos. El CPS ha dado una semana a los Estados miembros de la UA deseosos de contribuir a la MISMA para que se manifiesten, informa France Presse.
Asimismo, el CPS solicitará al Consejo de Seguridad de la ONU que proporcione ayuda logística "temporal" para acelerar el despliegue de la fuerza africana en Malí, según el citado comunicado. El apoyo logístico necesario se realizaría mediante "una asistencia temporal a cargo del presupuesto de las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas", explicó el comisario de Paz y Seguridad de la UA, Ramtane Lamamra.

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