Recarte opina: Es una locura y una potencial catástrofe. Lo es porque implica un aumento de la presión fiscal en Cataluña enorme y ya es la región de España con los impuestos más altos.



Recarte responde: "Si Cataluña suspende pagos arrastrará al resto de España"

Como cada semana, el consejero de LD ha respondido a las dudas de los oyentes de Es la Noche de César.




    LIBRE MERCADO 
    Alberto Recarte ha vuelto este jueves a su cita semanal con los seguidores de Es la Noche de César. El economista y consejero deLibertad Digital ha respondido a las dudas sobre la situación económica que le han planteado los oyentes de esRadio.
    - ¿Qué opinión le merece el pacto entre CiU y ERC desde un punto de vista económico?
    - Es una locura y una potencial catástrofe. Lo es porque implica un aumento de la presión fiscal en Cataluña enorme y ya es la región de España con los impuestos más altos. Ahora, además, van a crear otros ocho o nueve impuestos que van a afectar a la actividad de una u otra manera. Es una manera de forzar las cosas para conseguir ingresos porque no quieren hacer recortes de gasto como los que está imponiendo el Gobierno.
    Es una catástrofe porque si sale adelante es evidente que no van a poder pagar sus deudas y la duda que le va a surgir al Gobierno español es, ¿acudo en su ayuda para pagar a sus acreedores o no? Si no lo hago suspenden pagos y es muy posible que arrastren al resto de España. Si un 20% del país suspende pagos y se ve que el Gobierno español es incapaz de controlar la suspensión de pagos de una de sus regiones, aquí se plantea una crisis fiscal profunda, que afectaría a toda la unión monetaria y eso afectaría a toda la construcción del euro. Es como un castillo de naipes. Eso lo saben CiU y ERC y piensan que ni el Gobierno ni la UE se van a atrever a enfrentarse a este desafío y a ellos les va a dar tiempo a ir creando instituciones que permitan ese referéndum. Es con eso con lo que están jugando, con el miedo. Y lo que hay que ver es cómo se puede aislar al nacionalismo catalán en el caso de que decida no aceptar las medidas económicas del Gobierno de la nación. Estamos en una situación inédita y muy complicada.
    - Según su criterio, ¿qué le faltaría a la reforma laboral para considerarla adecuada y completa?
    - En España existe la obligatoriedad de todas las empresas de pertenecer a un sector. Y a todo este sector se le aplican, quieran o no las empresas, los acuerdos y los convenios. Las estructuras empresariales y los sindicatos que negocian los convenios perviven desde hace decenios y toman decisiones de acuerdo a los intereses de unos pocos de los propios negociadores. Las empresas están presas de esos acuerdos y afectan a la actividad de todo el sector.
    Esta reforma permite a las empresas salirse del convenio siempre que estén en pérdidas o estén disminuyendo los ingresos. Pero no permite hacerlo si la empresa va bien y tiene las cuentas equilibradas. De tal manera, que los salarios que tienen que pagar, las horas extras o las vacaciones están reguladas por convenio colectivo. Ésa es la parte más importante que falta por hacer en la reforma laboral. Aunque ahora, como el 90% de las empresas están en pérdidas o disminución de ingresos, pueden hacer ese ajuste de costes. Pero cuando vuelvan a los beneficios se van a encontrar con que tienen que aplicar un convenio colectivo que les diga que tienen que subir los salarios según el IPC más un punto o dos puntos o tres puntos... sin comerlo ni beberlo, sólo porque lo dice un convenio colectivo.
    - ¿Es más barata la sanidad pública o la privada? ¿Hace bien el Gobierno de Madrid en externalizarla?
    - Lo primero es que el Gobierno no está privatizando. Lo que está haciendo es pasar la gestión de una parte de los hospitales a una gestión privada. En la mayor parte de los casos, creo que la privatización de la gestión es positiva. Hay una parte que nunca va a ser privatizable (como son las grandes operaciones y los temas complejos). Curiosamente, en España, la sanidad pública es muy barata, pero el gasto privado en sanidad es muy superior al de los países de nuestro entorno. Hay una parte importante de la población española que paga dos veces por la sanidad. Con lo que el argumento de los que dicen que la sanidad pública es barata es falaz.
    - ¿Qué será lo peor y lo mejor que nos traerá la economía en 2013?
    - Lo peor es un aumento del desempleo. Sólo ajuste del sector público podría tener que ser de unas 300.000 personas todavía. Eso es desempleo puro y duro. Básicamente creo que el paro va a aumentar por ahí. Creo que en torno al tercer trimestre va a alcanzar un tope, seguro que superará los 6 millones de desempleados. Luego disminuirá en función de que la emigración (tanto de españoles como de inmigrantes) se acelere. Vamos a ver años en los que la emigración neta va a estar entorno a las 300.000-400.000 personas.
    Lo mejor creo que va a ser llegar a los equilibrios: el financiero, en la fiscalidad y en la financiación de las empresas (esperemos que para final de año sea una realidad)...
    - ¿Qué ocurriría si el cambio de ciclo económico que espera el Gobierno no se produce en los próximos tiempos? Dado que los presupuestos de 2013 prevén un aumento del gasto ¿seguirán subiéndonos los impuestos para poder mantener a este mastodóntico Estado y a las castas privilegiadas? ¿Es esta política económica sostenible (ahora que el palabro está de moda)? ¿Qué va a pasar con la deuda?
    - El gasto público no está subiendo realmente, está más o menos congelado: si tenemos en cuenta que el pago de intereses este año habrá aumentado unos 20.000 millones, los gastos por desempleo han debido subir unos 2.000 millones y las pensiones están creciendo un 4,5%. Estos gastos no son exactamente responsabilidad del Gobierno, son en parte sobrevenidos. El resto de la actividad si está disminuyendo entorno al 10-15%. Sí hay un ajuste en el gasto. Eso sí, no se han reducido las pensiones y quizás se tenían que haber congelado y reducido las más altas, se podían haber reducido las prestaciones por desempleo,... Eso es lo que no se ha tocado pero el aparato del Estado se ha reducido sustancialmente, aunque no se ha querido tocar el gasto en prestaciones sociales.
    ¿Sin aumento de los impuestos qué habría pasado? Pues yo creo que el PIB habría caído prácticamente lo mismo y perfectamente habríamos tenido un déficit del 10-11%, la misma situación del Gobierno de Zapatero agravado por los intereses. Ese déficit hacer quebrar al país. Habríamos tenido que pedir el rescate y nos habrían impuesto lo mismo que ha hecho el Gobierno, más disminución de pensiones y prestaciones sociales, más reducción de sueldo de los funcionarios y recorte de gastos en sanidad o educación o en gasto social. El Gobierno ha hecho lo menos que podía hacer. España estaba en una situación de casi suspensión de pagos y el Gobierno ha conseguido que no se suspenda pagos. ¿Es sostenible si no llega el cambio de ciclo que espera el Gobierno? No es sostenible porque no se pueden subir otra vez los impuestos, no se puede estar sin financiación muchos meses más y si esto continúa un año entonces entramos todos en suspensión de pagos y entraríamos en otro proceso recesivo más grave que no sé dónde acabaría. Pero las variables económicas nos indican que hemos llegado al final de ese ciclo negativo