El rescate de España ya está encima de la mesa de Merkel


El rescate de España ya está encima de la mesa de Merkel


Por Jorge Chamizo | La otra cara de la moneda – Hace 7 horas
Rescate blando o rescate de baja intensidad. Esto es lo que se podría estar jugando hoy España y los españoles en la reunión que celebrará en Berlín el ministro de Economía, Luis de Guindos, con el todopoderoso ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, para evitar el colapso de la economía española y el consiguiente impago de la deuda pública que hay que devolver a partir del tercer trimestre del año.
Es lo que asegura el diario londinense 'The Guardian' , que cuantifica las necesidades de dinero de España a corto plazo en 300.000 millones de euros. Es decir, lo que en principio iba a ser un préstamo para una parte del maltrecho sistema bancario español, por un monto total de 100.000 millones, va camino de convertirse en un rescate en toda regla, aunque bautizado de otra manera y con menor presupuesto que el barajado días atrás por el propio Gobierno: 500.000 millones de euros.  Y mientras Bruselas resalta en público su respaldo a todos los países de la zona euro, las negociaciones de España con los principales socios del euro son cada vez más intensas.
La inyección de dinero se realizará a un tipo de interés bajo y permitiría devolver los vencimientos de deuda de lo queda de año con comodidad, relajaría los tipos de interés que nos exige ahora el mercado e incluso permitiría prestar fondos a las maltrechas Comunidades Autónomas durante 2012. España ganaría de este modo tiempo para recomponer las bases de su sistema productivo, hoy día totalmente bloqueado.
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Pero como nada es gratis en esta vida y en esta Europa del euro, ¿qué nos pedirán a cambio? Sin duda, los socios europeos, liderados por Alemania, nos van a exigir toda una serie de ajustes adicionales y medidas inmediatas para mejorar las cuentas públicas y la competitividad del país, al igual que han hecho con Grecia, Portugal e Irlanda. Muchas de esas medidas las tiene el Gobierno en estudio, pero ahora los plazos los marcarían los países prestamistas, que se empeñarán, seguro, en recuperar su dinero.
En el tratamiento de choque que nos van a imponer encontraremos un recorte adicional y drástico del gasto público que implicará una reducción del coste en funcionarios, pensiones, desempleo, sanidad y medicinas, la supresión de servicios públicos, el cobro de tasas o cánones por los que sigan en funcionamiento, la creación de nuevos impuestos sobre la propiedad de inmuebles o sobre el medioambiente y la subida de la fiscalidad sobre las gasolinas. La cuenta atrás ya ha empezado.

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