De la 'desaparición' al 'robo' del Códice Calixtino: un año de rumores e investigación


CRONOLOGÍA | La historia policial del 'robo del siglo'

De la 'desaparición' al 'robo' del Códice Calixtino: un año de rumores e investigación

El garaje de Milladoiro, propiedad del detenido Manuel Fernández, donde estaba el Códice. | Policía
El garaje de Milladoiro, propiedad del detenido Manuel Fernández, donde estaba el Códice. | Policía
Garaje en el que estaba guardado el libro.| Policía
  • La Brigada de Patrimonio de la UDEV asumió el caso con gran hermetismo
  • La hipótesis de la desaparición fue pronto abandonada por la del 'hurto'
  • La Policía estrechó hace meses el cerco en torno al presunto ladrón
  • La investigación deja cuatro detenidos, dinero y varios objetos recuperados
El 7 de julio de 2011 la Policía Nacional confirmaba públicamente que estaba investigando la desaparición del Códice Calixtino del archivo de la Catedral de Santiago de Compostela.
Casi exactamente un año después, el 4 de julio de 2012, la Policíalocalizaba el libro en un garaje de la vecina localidad de Milladoiro. El garaje pertenece al principal detenido por el robo, el electricista Manuel Fernández Castiñeiras, que trabajó durante 25 años para la catedral y habría sido despedido por falsificar un documento en el que figuraba como trabajador fijo del templo.
Desde el inicio, la estrategia de la Policía se centró en suministrar pocos datos y a cuentagotas. El primero, que causó gran revuelo y estupor, fue que se desconocía el día exacto de la desaparición del Liber Sancti Iacobi.
La Brigada Central de Patrimonio de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional asumió las riendas de la investigación y ha trabajado bajo un absoluto hermetismo. Es más, para evitar filtraciones se redujo el núcleo principal de investigadores a doce especialistas.
Para blindar este mutismo, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago, José Antonio Vázquez Taín, decretó además el secreto de sumario, que se ha mantenido hasta este miércoles, cuando se precipitaron los hechos.

Cuatro arrestados de la misma familia

De hecho, horas antes de la aparición del Códice, cuando se conocía que los arrestados por el 'robo del siglo' eran ya cuatro y de la misma familia, fueron los propios agentes especializados quienes practicaron las detenciones y registros y los que pedían "cautela" ante cualquier dato de la investigación que pudiera salir a la luz.
En los días posteriores a esta misteriosa ausencia fuentes policiales y la propia Iglesia calificaban los hechos como una 'desaparición' y situaban la misma entre el 30 de junio de 2011, último día en que se había visto el Códice, y el 5 de julio, cuando se notó su ausencia y se dio parte a la Policía. Durante la tarde y la noche de ese día, policías y personal eclesiástico de confianza 'peinaron' el templo en busca de la primera guía del Camino de Santiago. Al no dar con ella, hicieron pública la denuncia.
La hipótesis del hurto fue tomando fuerza según se conocían más datos sobre el extraño suceso. Para evitar que el manuscrito del siglo XII saliese de España se efectuó un amplio despliegue policial que implicó a la Guardia Civil y la Guardia Nacional Republicana en Portugal.

El acceso y los custodios de la llave

Los primeros datos hablaban de que tan sólo tres personas tenían acceso al Códice (el dean y dos colaboradores que tenían las llaves de acceso), aunque finalmente se amplió el abanico de posibilidades a una quincena y la investigación se extendió a todos los trabajadores del templo y a las personas vinculadas.
La sala donde se guardaba el manuscrito no había cámaras de seguridad y las más cercanas estaban en los pasillos de acceso, dificultandose así la investigación. Los agentes visionaron 400 horas de vídeo captadas por las 25 cámaras que la catedral tenía instaladas. Y ya en las primeras manifestaciones públicas la Policía señaló deficiencias de seguridad. De hecho, el Códice tampoco tenía seguro, un trámite con el que sólo se cumplían si la obra abandonaba la catedral.
A pesar de que ahora se ha sabido que la venganza personal fue una de las motivaciones del ladrón para actuar, la brigada de Patrimonio barajó durante meses el móvil del robo por encargo y el hecho de que el ahora detenido había actuado en connivencia con otras personas.
La figura del deán del templo catedralicio, José María Díaz, también ha estado estrechamente ligada al caso. Desde las hipótesis que apuntaban a una venganza interna hacia Díaz como móvil del robo hasta el hecho de que el hurto lo hizo alguien vinculado al templo por encargo para un coleccionista.
Lo cierto es que, resuelto el caso, el deán, que tuvo que ser hospitalizado por una "subida de tensión" cuando se enteró del asunto y que dimitió como canónigo archivero meses después del robo, tenía una 'mala relación personal' con el presunto ladrón, el electricista detenido Manuel Fernández Castiñeiras. Y se le llegó a acusar en varias ocasiones de entorpecer la investigación.

Las pistas que condujeron al libro

La investigación descartó pronto también que el manuscrito hubiese abandonado el país y se afianzó la hipótesis de que seguía en Santiago de Compostela -incluso se llegó a decir que entre los muros de la propia catedral-.
Por esta razón, y tras la detención de Fernández Castiñeiras, de su mujer, de su hijo y de la pareja sentimental de su hijo, la Policía procedió aregistrar las propiedades del electricista en O Grove y Nigrán en la provincia de Pontevedra, y en Negreira, en A Coruña, así como su vivienda principal en Milladoiro, que pertenece al municipio de Ames (muy cerca de Compostela).
En esos registros la Policía encontró más bienes relacionados con la Catedral de Santiago y dinero en efectivo (euros y dólares) por un importe cercano a los 1,2 millones de euros. Y es que el detenido, muy religioso y de misa diaria en la catedral, había robado más libros que el Códice, entre ellos 'El Libro de las Horas' y correspondencia de los canónigos.
También se supo que Fernández Castiñeiras fue detenido después de que la Policía, que sospechaba directamente de él desde hacía meses,intentase en vano una negociación para que devolviera lo que sustrajo. Salieron ganando las fuerzas de seguridad, en vista de todo lo que han conseguido recuperar.